Guatemala será la primera parada de Centroamérica Cuenta, antes de su segunda celebración programada en Madrid, España. En homenaje a su legado, esta edición está dedicada al premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias.
Con actividades programadas el 19 de mayo en Comalapa y Totonicapán, y del 20 al 24 en Ciudad de Guatemala, este evento reunirá a más de 60 autores en una serie de diálogos, talleres y encuentros. Entre los invitados se encuentran figuras como Joan Manuel Serrat (España), Gioconda Belli (Nicaragua), Richard Ford (Estados Unidos), y Rodrigo Rey Rosa (Guatemala).
En 2013, con el deseo de promover voces centroamericanas, el escritor nicaragüense Sergio Ramírez fundó el festival en Managua. Sin embargo, como consecuencia del régimen dictatorial de Daniel Ortega, el evento se vio obligado a salir y celebrarse en otros países, como España, Panamá y República Dominicana.
Claudia Neira Bermúdez, directora de Centroamérica Cuenta, comentó que el festival se ha fortalecido en el exilio, convirtiéndose en un faro de la democracia, y la libertad de expresión. “Qué dicha que otros países centroamericanos sí pueden tomar ventaja de esto y que otras sociedades también, que lo tenemos cada vez más cerca”, agregó.
Diana López de Sánchez, presidenta de la Asociación Gremial de Editores de Guatemala (AGEG), señaló que las restricciones a la prensa y a la publicación han aumentado en toda la región y que, a pesar del contexto interno, Guatemala logró defender el voto democrático en 2023. “Este gobierno, como fue electo democráticamente, permite una apertura a la libertad de expresión y, por lo tanto, este festival puede venir”, añadió.

No obstante, el clima político continúa siendo desafiante. El informe “Afectaciones al derecho a la libertad de expresión por medidas estatales de censura en las Américas” menciona que redes de bots y net centers operaron en vinculación al gobierno de Alejandro Giammattei para difundir información falsa y datos reservados de los juicios de Virginia Laparra y José Rubén Zamora.
Ese mismo informe cita a la Red Rompe el Miedo Guatemala y a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), entidades que confirmaron que al menos 26 periodistas y comunicadores salieron al exilio entre 2022 y 2023.
Carol Zardetto, diplomática y autora guatemalteca, destacó que la literatura responde con mayor lentitud a los procesos históricos y, por lo tanto, aún no ha sido impactada por este régimen judicial. “Hay poca literatura que realmente se sienta amenazante para lo que estamos viviendo”, aclaró la escritora.
Neira Bermúdez, quien también coordina la curaduría de contenidos del festival, explicó que cada edición adapta su programación a la realidad del país anfitrión. En el caso de Guatemala, se abordarán temas como la crisis democrática, las remesas, la migración, la gastronomía y la artesanía. “Tienes que tomar el pulso de cada país y que las cosas sean relevantes al público que te va a estar escuchando”, comentó la directora.
Esta visita abre la discusión sobre las condiciones en las que se publica y circula literatura en Guatemala. López de Sánchez señaló que las heridas abiertas del Conflicto Armado Interno, la corrupción y la polarización entre las élites obstaculizan el desarrollo de una ciudadanía crítica. “Pero sí creo que cada vez Guatemala está haciendo un mejor trabajo”, añadió.
López de Sánchez explicó que hay tres aspectos clave para consolidar la industria editorial en el país: fomentar el desarrollo de lectores ante los altos niveles de analfabetismo, contar con editores con visión clara, y fortalecer el gusto por la lectura.
Desde su perspectiva como autora, Zardetto afirmó que el principal obstáculo radica en dos aspectos: por un lado, los autores deben producir más obra; por el otro, los lectores guatemaltecos deben acercarse a sus propios escritores.
Aunque las realidades son similares, Neira Bermúdez aclaró que los autores no escriben desde las mismas afecciones, ya que el contexto particular de cada país condiciona las obras. “Hay muchas cosas que no sabemos, pero estoy segura de que muchas novelas se están gestando”, aseguró.

El festival no solo refleja la realidad de la región, sino que también se ha convertido en un plataforma clave para visibilizar a periodistas y autores centroamericanos a nivel internacional. Según Neira Bermúdez, Centroamérica Cuenta alcanzó dicha relevancia gracias a su expansión y alianzas con ferias del libro en Buenos Aires, Bogotá, Guadalajara y Madrid. Estas conexiones les han permitido presentar a los escritores en espacios donde antes no tenían presencia.
Zardetto opinó que Guatemala sí ha contribuido a la literatura universal, pero carece de una “ingeniería cultural” que fomente su promoción, un problema que proviene desde el sistema educativo y el Ministerio de Cultura y Deportes.
Para empoderar estas historias, se debe ampliar el trabajo de difusión desde las editoriales y los medios de comunicación. “Espacios para estas noticias culturales, que pudieran catapultar la literatura nacional para que fuera más leída”, resaltó la autora.
Eventos como Centroamérica Cuenta brindan un importante foro para la creación guatemalteca, pero, para que el festival logre un impacto social duradero, debe atravesar los procesos de transformación cultural.
López de Sánchez señaló que el impacto de eventos literarios requiere tiempo, perseverancia y un entorno democrático estable. Subrayó el caso de la Feria Internacional del Libro de Guatemala (FILGUA), que, después de dos décadas de trabajo, se ha consolidado como un referente regional a pesar de los obstáculos políticos y la censura.
Para López de Sánchez, el éxito a largo plazo de Centroamérica Cuenta depende de formar una ciudadanía sensibilizada en torno al pensamiento crítico, el valor de la cultura y la literatura. “Guatemala no está todavía en ese nivel. Pero, ¿cómo la vas a poner en ese nivel si no lo traes primero?”, cuestionó la presidenta de la AGEG.
El festival es una oportunidad única para que la ciudadanía participe de conversaciones sobre la coyuntura nacional, literatura y creación. “Continuar con tu rutina, no abrirte a enriquecerte, es siempre una opción. Pero creo que es una elección que te disminuye”, concluyó Zardetto.
En un contexto sociopolítico complejo, Centroamérica Cuenta 2025 representa una plataforma vital para el diálogo y la libertad de expresión. Guatemala será sede de un evento de talla internacional, y la participación de la ciudadanía es clave para que las historias centroamericanas se sigan compartiendo.