Esta es una recopilación de columnas de opinión que publiqué en Plaza Pública. Textos en los que abordo temas de cultura contemporánea, jerarquías del gusto, fandom, plataformas digitales y cómo se construyen las emociones y los valores culturales en nuestra sociedad. Cada columna parte de algo cotidiano para pensar de manera más crítica sobre lo que consumimos, cómo lo valoramos y quién decide qué merece respeto y legitimidad.
Al hacer clic en el título de cada columna, se puede acceder al texto completo publicado en el medio.
En esta columna examino la doble moral en la forma en que la sociedad y los medios legitiman la pasión masculina como algo “normal” mientras ridiculizan la emoción femenina en fandoms como el de Taylor Swift y Harry Styles. Reflexiono sobre cómo se construyen estas jerarquías de valor cultural y qué dice eso de las normas de género y emoción aceptables.
Aquí analizo la obsesión con puntuar y valorar todo culturalmente a través de plataformas como Goodreads y Letterboxd, y cómo esa lógica de puntuación muchas veces se convierte en competencia más que en disfrute genuino. Cuestiono cómo la cultura digital puede transformar el consumo en estatus social.
Esta columna aborda cómo consumimos obras de autores o artistas problemáticos sin borrar las contradicciones que eso implica. Planteo que separar al artista de su obra no es simple ni binario, y que entender contexto e historia puede ser más valioso que cancelar sin análisis.
Aquí reflexiono sobre el estigma de lo “mainstream” y cómo odiar lo popular se ha convertido en una forma de demostrar supuesta superioridad cultural. Discuto por qué despreciar lo que muchos disfrutan no te hace más auténtico y cómo esta lógica reproduce nuevas jerarquías estéticas.
En esta columna reflexiono sobre cómo el cine bélico actúa como una forma de propaganda al presentar intervenciones militares como actos heroicos, y casi inevitables. Detallo cómo películas aclamadas como Oppenheimer muestran una versión distorsionada de la historia para producir entretenimiento que oculta devastación.
En este texto cuestiono cómo expresiones virales como "I'm just a girl" y otros recursos del entretenimiento convierten la fantasía de no pensar en algo atractivo. Exploro cómo estas ideas, presentadas como bromas, terminan moldeando la forma en que valoramos nuestras capacidades intelectuales.
En esta columna explico cómo la comunidad ARMY, fans de la banda surcoreana BTS, dejó de ser un grupo de consumo cultural para organizarse y ejercer presión estructurada frente a irregularidades en la venta de boletos en México. Analizo cómo lo que comenzó como queja en redes sociales se transformó en acciones colectivas de denuncia y movilización que llegaron incluso a instancias oficiales como la PROFECO.
¿Por qué leer no es lo mismo que comprender? En esta columna reflexiono sobre cómo la rapidez con que consumimos textos ha erosionado nuestra capacidad de leer profundamente. A partir de casos cotidianos y datos culturales, exploro por qué frustrarse con una palabra desconocida no es una falla, sino una oportunidad para reconectar con el acto mismo de pensar y entender lo que leemos.