“Zoomers”, el manual de supervivencia para el adulto chiquito

Los jóvenes guatemaltecos navegamos entre un mercado laboral absurdo, expectativas imposibles y un individualismo que nos deja solos, mientras buscamos comunidad para no quebrarnos en el intento.

Blog Image
Blog Image
Blog Image

¿Qué destruye más la psique de un joven de 21 años en Ciudad de Guatemala?

Opción 1: Romper con su amor del colegio, con quien estuvo en una relación desde los 15 años.

Opción 2: Navegar por LinkedIn durante dos minutos en búsqueda de empleo.

En este momento de mi vida, preferiría sentarme en una parrilla caliente antes que siquiera descargar esa aplicación. Y ni hablemos de la SAT: desde mi cumpleaños, en marzo, he intentado actualizar mi RTU. Aún no lo logro.

Y la obra de teatro “Zoomers” encapsula a la perfección lo que significa ser un veinteañero en la ciudad. No tengo pruebas, pero estoy segura de que Cesia Franco, la autora, robó mi diario o se metió en mi cerebro por las noches para escribir esta historia.

Presentada por Artes Landívar y dirigida por Mercedes Fuentes, “Zoomers” sigue a Letty, una estudiante de Finanzas que, en su sexto semestre de licenciatura, decide enfrentarse al mercado laboral guatemalteco. Pero sus sueños se estrellan contra la realidad. La obra narra las complicaciones del acceso al empleo y cómo estos obstáculos afectan la salud mental de la juventud urbana.

A través del humor y lenguaje coloquial, el elenco transmite al espectador reflexiones sobre la independencia, familia, desbalances de poder y acoso sexual. Pero, yo quiero detenerme en un punto particular: el empleo formal en Guatemala.

Este problema se asemeja a un laberinto que cambia cada año, siempre se agregan nuevas barreras que impiden a los jóvenes vivir con dignidad. A veces, parece más fácil ganar los Juegos del Hambre.

Aunque es una obra local, “Zoomers” brinda luz a otro fenómeno: la exaltación de lo extranjero. El uso de términos como “cute” y “coworking”, el corazón coreano, el “peace sign”, o el sueño de Letty de ir al trabajo con un café de Starbucks en la mano. Estos elementos no son inusuales: reflejan la aspiración de vivir como los personajes de las series estadounidenses. Pero, como Letty descubre, esa fantasía se aleja bastante de la realidad de Guatemala.

Este tema no es nuevo. Antonio Gramsci, en su teoría de la Hegemonía Cultural desarrollada en “Cuadernos de la cárcel”, explicaba que las élites ya no necesitan usar la fuerza para dominar: les basta con imponer su visión del mundo como la única válida, convirtiendo la cultura en una herramienta de control.

Por eso, el primer punto del Manual de supervivencia para el adulto chiquito es entender que los guatemaltecos nunca van a vivir como los estadounidenses de las series y películas. El segundo es reconocer que Guatemala lleva años enfrentando serios problemas para emplear a su población.

Según la “Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2023”, la tasa de desempleo abierto en el área metropolitana urbana es de 8.8%. Es decir, más de 108 mil personas están activamente buscando empleo en la Ciudad de Guatemala, listas para incorporarse de inmediato.

Por otro lado, el estudio “Brechas de Talento 2023-2024” menciona que los principales obstáculos para contratar son: altas expectativas salariales, falta de experiencia y carencia de habilidades blandas. Además, destaca que la mayoría de los empleos exige, como mínimo, dos años de experiencia.

Así que, para conseguir trabajo, necesitas experiencia. Pero no te contratan porque no la tienes. En mi opinión, esta paradoja debería estar justo al lado del Viaje en el Tiempo en la lista de Fenómenos Imposibles de Entender.

Por si fuera poco, está el problema del individualismo. En “Zoomers”, Letty no recibe ayuda de sus compañeros, y eso no es accidental. En los últimos años, se ha promovido la idea de que los jóvenes deben ser completamente autosuficientes. Se exige independencia desde el primer día, pero, ¿cómo se espera que alguien recién llegado resuelva en tres días lo que a su jefe le tomó un año entender?

El individualismo no solo desmotiva, también elimina cualquier posibilidad de construir comunidad. Todos quieren el apoyo de una aldea, pero nadie quiere ser aldeano. Antes de esperar ayuda, hay que estar dispuestos a brindarla. Y aceptar que formar parte de una comunidad implica esfuerzo, incomodidad y compromiso.

Para cerrar el Manual de supervivencia para el adulto chiquito, insto a otros jóvenes a buscar esa comunidad que sostenga. Como lo narra “Zoomers”, nadie enfrenta estos desafíos solo. Tal vez el trabajo ideal no exista en un país como Guatemala, pero las personas pueden ofrecer el soporte emocional para seguir adelante. Y eso, a veces, vale más que cualquier puesto.

Create a free website with Framer, the website builder loved by startups, designers and agencies.